Presentación de la Guía divulgativa para empleadores sobre riesgos y obligaciones frente al gas radón en el lugar de trabajo

III Jornada Científica sobre el Gas Radón.  (BCN 17 abril de 2026)

Ponencia: Experiencia de los servicios de PRL tras la IS47 y presentación Guía COFIS

Beatriz Molino –. Asesora PRL. COFIS

 

El Colegio Oficial de Físicos presentó la Guía divulgativa para Empleadores: Riesgos y Obligaciones frente al Gas Radón en el Lugar de Trabajo conforme IS-47Listado de Expertos en Radón, una herramienta práctica concebida para facilitar la comprensión y aplicación de las obligaciones derivadas de la nueva regulación sobre radón en centros de trabajo.

Esta guía nace en un momento especialmente relevante. La protección frente al gas radón ha dejado de ser una cuestión limitada al ámbito técnico o científico para convertirse en un asunto de salud laboral, prevención de riesgos, responsabilidad empresarial y protección de las personas. La publicación de la Instrucción IS-47 del Consejo de Seguridad Nuclear, en el marco del Plan Nacional contra el Radón y del Real Decreto 1029/2022, sitúa a muchas empresas, organismos e instituciones ante una nueva necesidad: saber si están obligadas a medir, cómo deben hacerlo, qué resultados deben interpretar y qué actuaciones tienen que adoptar si se superan los niveles de referencia.

La guía del COFIS responde precisamente a esa necesidad. No sustituye a la normativa, pero ayuda a entenderla. Traduce un marco técnico complejo a un lenguaje claro, ordenado y útil para quienes deben tomar decisiones en sus centros de trabajo. Su objetivo es facilitar la aplicación de las directrices establecidas en la IS-47, especialmente en los lugares de trabajo situados en planta baja o plantas bajo rasante de municipios de actuación prioritaria, clasificados como Zona II en el Código Técnico de la Edificación.

Una guía necesaria en el contexto actual

El radón es un gas radiactivo natural, incoloro e inodoro, que procede del terreno y puede acumularse en interiores. En espacios abiertos se dispersa, pero en edificios cerrados, especialmente en determinadas zonas geográficas y en plantas bajas o bajo rasante, puede alcanzar concentraciones que requieren evaluación y control. La guía recuerda que la exposición al radón es la principal fuente de radiación natural para la población y que puede darse tanto en el hogar como en el ámbito laboral.

Su importancia sanitaria es clara. El documento recoge que el radón fue clasificado como carcinógeno humano tipo I por la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer y que existe evidencia científica sobre su relación con el cáncer de pulmón, con un riesgo que aumenta de forma proporcional a la exposición. También subraya el efecto sinérgico entre tabaco y radón, especialmente relevante para la prevención y la información a las personas trabajadoras.

Por eso, esta guía llega en un momento social en el que las organizaciones necesitan más claridad, más pedagogía y más acompañamiento. La normativa existe. La obligación también. Pero entre el texto legal y la aplicación real hay un espacio donde muchas empresas pueden sentirse perdidas. Ese espacio es el que ocupa esta publicación.

Para quién es especialmente interesante

Aunque la guía está dirigida de forma prioritaria a empleadores, su utilidad va mucho más allá.

Es una herramienta especialmente útil para:

  • Empresas con centros de trabajo en planta baja o bajo rasante situados en municipios de actuación prioritaria.
  • Servicios de Prevención de Riesgos Laborales, tanto propios como ajenos.
  • Técnicos y responsables de PRL.
  • Administraciones públicas, ayuntamientos, diputaciones y comunidades autónomas.
  • Colegios profesionales, asociaciones empresariales, cámaras de comercio y organizaciones sectoriales.
  • Entidades que agrupan a empresas, autónomos, centros educativos, instalaciones sanitarias, comercios, oficinas, espacios industriales o centros de atención al público.
  • Profesionales de la Física vinculados a la protección radiológica, la medición, la evaluación ambiental, la metrología, la edificación y la prevención.

Uno de los grandes valores de esta guía es que puede ser difundida por organismos y organizaciones entre sus asociados, empresas miembros o entidades colaboradoras. No es solo un documento para quien ya conoce el problema del radón. Es una puerta de entrada para quienes necesitan comprender, de forma sencilla, qué implica la IS-47 y cómo empezar a actuar con criterio.

Qué aporta esta guía

La guía aporta algo fundamental: orden.

Ordena el marco normativo, explica el alcance de la obligación, identifica los centros de trabajo afectados, detalla cuándo deben iniciarse las mediciones y qué criterios deben seguirse para realizarlas correctamente.

El documento explica, entre otros aspectos, que los detectores deben ser analizados por laboratorios acreditados según la norma UNE-EN ISO/IEC 17025, que la exposición de los detectores debe realizarse durante un periodo mínimo de tres meses y que los informes de resultados deben integrarse en la evaluación de riesgos laborales y conservarse durante un periodo mínimo de 30 años.

También ofrece una visión clara de las actuaciones necesarias si se supera el nivel de referencia de 300 Bq/m³. Entre ellas, mejorar la ventilación, evitar la entrada del radón, instalar sistemas de despresurización del suelo, reubicar puestos de trabajo o consultar con una Unidad Técnica de

Protección Radiológica autorizada por el Consejo de Seguridad Nuclear.

Además, incorpora una dimensión muy importante: la información y consulta a las personas trabajadoras. La guía recuerda que el empleador debe informar sobre el objetivo del estudio, las precauciones durante la exposición de los detectores, los resultados obtenidos y las posibles medidas de remediación. También señala la necesidad de incluir el radón en los planes de formación de PRL, con formación específica para delegados de prevención y responsables de prevención.

Una referencia para interpretar e implantar la IS-47

La IS-47 introduce un nuevo escenario de obligaciones que muchas entidades deberán incorporar a su gestión preventiva. Por eso, esta guía tiene una utilidad máxima: ayuda a interpretar la instrucción y a trasladarla a la práctica diaria de las empresas.

No se queda en el “hay que medir”. Explica dónde, cuándo, cómo, con qué criterios, quién debe intervenir, qué documentación debe conservarse y qué pasos deben darse en función de los resultados.

Ese enfoque convierte la guía en un documento de apoyo para la implantación real de la normativa. Una referencia práctica para que los empleadores no actúen por intuición, sino con una hoja de ruta clara y alineada con los criterios técnicos y normativos.

PRL, Física y protección radiológica: un ámbito profesional clave para el COFIS

La prevención de riesgos laborales relacionada con el radón está profundamente conectada con la Física. Medir, interpretar, estimar dosis, evaluar exposición y proponer medidas de protección exige conocimiento técnico, rigor científico y criterio profesional.

En este ámbito, los profesionales de la Física tienen un papel esencial. Su formación los sitúa en un espacio de alto valor para la protección radiológica, la metrología, la evaluación de riesgos, la calidad de las mediciones y el asesoramiento técnico a empresas e instituciones.
Con esta guía, el COFIS refuerza una línea de trabajo estratégica: visibilizar la aportación de los físicos y físicas en un problema real de salud pública y laboral. La protección frente al radón no es solo una obligación normativa. Es también una oportunidad para poner el conocimiento científico al servicio de la sociedad.

El compromiso del COFIS con el radón y la protección de las personas

La publicación de esta guía forma parte del compromiso sostenido del COFIS con la divulgación, la prevención y la protección frente al gas radón.
El Colegio lleva años impulsando espacios de información, jornadas científicas, colaboración con expertos y herramientas profesionales orientadas a mejorar la comprensión social y técnica de este riesgo. La guía se suma a ese trabajo y refuerza el papel del COFIS como entidad de referencia para conectar ciencia, normativa, prevención y utilidad pública.

Además, el documento remite al Listado de Expertos en Radón del COFIS, un recurso especialmente relevante para quienes necesitan identificar profesionales cualificados en este ámbito.

Disponible en castellano, catalán y euskera

La guía está disponible en castellano, catalán y euskera, lo que amplía su alcance y facilita su difusión en diferentes territorios. Esta decisión refuerza su vocación práctica y divulgativa: llegar a más organizaciones, más empleadores, más servicios de prevención y más personas trabajadoras.

Porque una guía útil no es solo la que contiene información rigurosa. Es la que puede circular, entenderse, compartirse y aplicarse.

Una herramienta para actuar mejor

La Guía divulgativa del COFIS sobre gas radón en el lugar de trabajo es, en definitiva, una herramienta para pasar de la preocupación a la acción.

  • Ayuda a comprender el riesgo.
  • Ayuda a interpretar la normativa.
  • Ayuda a ordenar las obligaciones.
  • Ayuda a proteger mejor a las personas.

 

Y, sobre todo, sitúa el conocimiento físico y la prevención de riesgos laborales en el lugar que les corresponde: cerca de las empresas, cerca de las instituciones y cerca de la salud de quienes trabajan cada día en espacios donde el radón puede estar presente sin que nadie lo vea, lo huela o lo perciba.

👉Recomendamos ver el vídeo de la misma en. nuestro canal de youtube https://www.youtube.com/watch?v=MFfcfFahnNg&t=6980s

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