La normalización internacional del cálculo de la exposición personal al gas radón: un avance necesario para la protección radiológica

III Jornada Científica sobre el Gas Radón.  (BCN 17 abril de 2026)

Ponencia: “Norma ISO de exposición personal a gas radón”

Dr. José Luis Gutiérrez – Radonova Laboratories

El gas radón se ha consolidado en los últimos años como uno de los grandes retos de la protección radiológica ambiental y laboral. Su presencia en edificios, centros de trabajo y espacios cerrados no puede abordarse únicamente desde la medición puntual de concentraciones. El verdadero desafío científico y técnico está en traducir esas mediciones en una estimación rigurosa de la exposición personal y, cuando corresponde, de la dosis efectiva recibida por las personas expuestas.

En este contexto se sitúa el proyecto de norma ISO sobre el cálculo de la exposición personal a gas radón, una iniciativa internacional que busca cubrir una necesidad normativa muy concreta: establecer criterios comunes, trazables y técnicamente robustos para evaluar la exposición individual a este gas radiactivo.

La importancia de este desarrollo no es menor. El radón está reconocido como un factor de riesgo relevante para la salud, especialmente por su relación con el cáncer de pulmón, y su control forma parte de las políticas de protección radiológica impulsadas tanto por organismos internacionales como por la normativa europea y nacional. En el ámbito laboral, el problema adquiere una dimensión especialmente práctica: no basta con saber que en un espacio existe radón; es necesario determinar cómo afecta esa presencia a las personas que trabajan en él, cuánto tiempo permanecen expuestas y qué dosis efectiva puede derivarse de esa exposición.

La Directiva 2013/59/Euratom estableció normas básicas de seguridad para la protección frente a los riesgos derivados de las radiaciones ionizantes, incluyendo el radón en lugares de trabajo. En España, el Real Decreto 1029/2022 recoge la figura de los trabajadores expuestos al radón y considera como tales a quienes puedan recibir una dosis efectiva superior a 6 mSv por año oficial. Además, el Plan Nacional contra el Radón sitúa el control de este gas dentro de una estrategia de salud pública y protección radiológica que requiere medición, prevención y actuación coordinada en edificios y centros de trabajo.

Desde el punto de vista científico, el desarrollo de una norma específica resulta especialmente relevante porque permite conectar tres planos que hasta ahora no siempre avanzaban al mismo ritmo: la medición ambiental del radón, la evaluación individual de la exposición y la aplicación normativa en entornos laborales. Aunque existen normas ISO relacionadas con la medición de radón, el artículo destaca que ninguna abordaba de forma específica el cálculo de la exposición personal, una carencia técnica importante en un momento en el que la legislación exige estimar dosis efectivas y tomar decisiones preventivas con base objetiva.

La propuesta presentada por el Dr. José-Luis Gutiérrez Villanueva, Doctor en Ciencias Físicas, miembro de las comisiones de Comunicación y de Radón del COFIS y especialista en la medida de gas radón en Radonova Laboratories AB, responde precisamente a esa necesidad.

El proyecto, liderado por él en el marco de la Organización Internacional de Normalización, reúne a un grupo de expertos internacionales con participación de países como Alemania, Reino Unido, Suecia, España, Francia, Irán, China, Japón, Estados Unidos y Canadá.

El proceso de normalización se encuentra en una fase de especial interés técnico. El proyecto fue impulsado inicialmente desde el comité sueco de normalización SIS en 2025 y recibió el apoyo de 22 países, superando ampliamente el requisito mínimo de cinco votos afirmativos para iniciar su tramitación. En el momento de la III Jornada Científica sobre Gas Radón, el texto ya había superado la fase NWIP —New Work Item Proposal— y se encontraba en fase CD —Committee Draft—, una de las etapas clave en el desarrollo de una norma ISO.

Este recorrido es importante porque una norma internacional no nace como una simple recomendación técnica. Se construye mediante revisiones sucesivas, votaciones, comentarios de expertos nacionales y consensos internacionales. Tras la fase CD, el documento deberá avanzar hacia las fases DIS —Draft International Standard— y FDIS —Final Draft International Standard— antes de su publicación oficial, prevista para otoño de 2027 según la información recogida en el artículo.

El valor científico de este proyecto está en su capacidad para ordenar un terreno complejo. La exposición al radón depende de múltiples variables: concentración del gas, tiempo de permanencia, características del espacio, ventilación, tipo de actividad y factores de conversión dosimétrica. La Agencia Internacional de Energía Atómica recuerda que la dosis efectiva asociada al radón se calcula combinando concentración, tiempo de exposición y factores de conversión de dosis, lo que refuerza la necesidad de procedimientos normalizados y comparables.

Por eso, la futura norma ISO puede convertirse en una herramienta de referencia para laboratorios, servicios de prevención, responsables de protección radiológica, administraciones públicas, empresas y profesionales especializados en medición de radón. En el caso español, además, puede facilitar la aplicación práctica del Real Decreto 1029/2022 y de la Instrucción IS-47 del Consejo de Seguridad Nuclear, especialmente en aquellos centros de trabajo donde sea necesario evaluar si la exposición de los trabajadores puede superar los límites establecidos.

La normalización aporta algo esencial en ciencia aplicada: lenguaje común, criterios compartidos y seguridad técnica. Permite que las mediciones no se queden en datos aislados, sino que puedan traducirse en decisiones preventivas, informes comparables y actuaciones coherentes. En materia de radón, esto significa avanzar desde la detección del riesgo hacia una gestión más precisa de la exposición.

Este fue precisamente uno de los aspectos abordados en la III Jornada Científica sobre Gas Radón, organizada por el Colegio Oficial de Físicos el pasado 17 de abril en Barcelona, con el Hospital Clínic como institución de acogida. La ponencia del Dr. José-Luis Gutiérrez Villanueva puso sobre la mesa el papel de la normalización internacional como pieza clave para mejorar la evaluación de la exposición personal al radón y reforzar la protección radiológica en el ámbito laboral.

Con esta ponencia, el COFIS incorporó a la jornada una dimensión científica y normativa de gran relevancia: la construcción de estándares internacionales que pueden ayudar a transformar el conocimiento técnico en herramientas prácticas para proteger mejor la salud de las personas expuestas al gas radón.

👉 Recomendamos ver el vídeo de la misma en. nuestro canal de youtube https://youtu.be/OVtNDDOUck8?si=ZzIGCgiQWZDq4EzM

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